¿Puede ser una madre amiga de la madrastra de su hija? Claro que sí. De todo hay en la viña del Señor, dice mi abuela. No es lo más habitual, pero, sin duda alguna, sería lo ideal.

Hace unos días María, una amiga que está a puntito de ser madre primeriza y que acaba de abrir un blog estupendo: Una Mamá Punk, me enviaba este enlace: una publicación en Facebook de Hayley Booth, una madre que explica por qué es amiga de la madrastra de su hija

Ya ha habido alguna carta de estas características que se ha hecho viral, pero no por eso deja de ser necesario que sigamos compartiéndolas. Sobre todo porque, en mi opinión, da una visión bastante interesante de qué lleva a una madre a llevarse bien con la nueva pareja de su ex.

Desde luego, esta historia es “idílica” y aquí nadie está pidiendo que madre y madrastra se conviertan en las mejores amigas, ni que lleven juntas al niño al cole el primer día, ni tampoco ir a ver a la niña jugar al fútbol los sábados, como hace Paloma Bravo con la madre de su hijastra, no. Pero siempre hay que hacer lo posible por tener una relación cordial. Esto es: no escupirnos, poder compartir un espacio común sin agredirnos y dejarnos vivir tranquilas. Con eso, para empezar, yo creo que es suficiente.

Por eso he decidido traducir la carta y compartirla en el blog. Espero que os guste.

 

Sobre la madrastra de su hija

A menudo la gente me pregunta cómo es posible que mi ex, su mujer, mi marido y yo compartamos el cuidado de nuestra hija sin problemas. Mi respuesta es siempre la misma: Solo queremos a nuestra hija. En serio, es así de simple. 

Todos nosotros la queremos y nada va a cambiar eso. Ningún niño merece que se le atosigue constantemente, que se le utilice como moneda de cambio o que se le ponga en medio de un conflicto de adultos. Mi hija no decidió nacer y, desde luego, no decidió que sus padres se divorciaran.

¿Por qué íbamos a hacerle la vida todavía más complicada haciéndole elegir a quién querer?  

Mi hija llama “Mommy” a su madrastra… ¿y sabes qué? Que me parece bien porque eso es lo que ella es para mi hija: ES su mami. Ella está ahí siempre, cuida de mi hija, juega con ella, le da consejos sobre la vida y cómo debería comportarse, le abraza, le da un beso de buenas noches y hace todo lo que una madre haría. Pero, sobre todo, ella la quiere como si fuera su propia hija. Se necesita ser una mujer muy especial para tratar a un hijo que no has parido como si fueras su madre. 

Muchas madres me dicen: “Yo jamás dejaría que mi hijo llamara “mamá” o “mami” a otra persona que no sea yo porque ¡su madre soy yo!”. 

Vale, pero ¿sabes qué? Tú solo eres una egoísta. Si tienes la suerte de que tu ex tenga a su lado a una mujer que quiere a TUS hijos o tus hijos la quieren a ella como a ti; alguien que ayuda a criarles, a educarles, ¿por qué no vas a permitirles llamar a esa mujer a la que quieren “mami”? ¿Por qué vas a poner a tu hijo en la tesitura de tener que elegir a quién tienen que querer? 

Jamás le he dicho a mi hija que no puede llamar “Mommy” a su madrastra porque solo conseguiría hacerle daño. Ella es su mami no solo cuando está con su padre, sino siempre. A veces solo tienes que dejar a un lado las pequeñas cosas para criar a tu hijo como el ser humano que tiene que ser.

Mi hija no es la única que quiere a su madrastra, yo también la quiero. Ella se ha convertido en una de mis mejores amigas y confío en ella para muchas cosas. Es una de las personas más fuertes que conozco y le estoy agradecida cada día. 

No me digáis que tener una buena relación entre los padres y sus parejas no es posible porque sí lo es. Sé que lo es porque es lo que hago cada día. 

Foto: La niña con sus dos mamis en su primer día de colegio.