La llegada de un nuevo hermano suele plantear dudas en las familias reconstituidas. ¿Aceptarán los hijos a este nuevo hermano? ¿Tendrán celos? ¿Cómo reaccionarán a las interferencias de #SMQSY? Estos miedos son habituales y por eso os quiero contar nuestra experiencia, que no es todo de color de rosa, pero que es muy positiva.

En nuestro caso, la llegada de nuestro hijo ha supuesto una tabla de salvación para mi hijastra. Aunque en un principio se cumplieron nuestros temores y #SMQSY se desatascó diciéndole que, en realidad no era su hermano, el paso del tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio y ahora están como locos el uno con la otra y la otra con el uno a pesar de que la madre continúa haciendo este tipo de comentarios.

La relación de los hermanos durante los primeros meses

Como decía, la relación al principio no fue fácil. La diferencia de edad favoreció que no hubiera celos, y estoy segura que el hecho de que fuera un niño en vez de una niña, fue positivo porque evitó comparaciones. Pero, aun así, hubo algunos roces provocados por la información que proporcionaba la madre.

Además, mi hijastra tendía a intentar desviar la atención del bebé hacia su padre. Es decir, si el niño estaba jugando con su padre, ella le decía:

Mejor con Mamá

O si estábamos jugando los cuatro y el peque le hacía una pedorreta a tu padre, ella enseguida lo retiraba y le decía:

Ahora a Mamá

Aunque al principio nos planteamos atajar este tema, optamos por dejarlo pasar y seguir actuando con normalidad, de modo que fuera ella misma la que fuera ajustando su comportamiento.

¿Por qué la llegada de su hermano ha sido positiva para mi hijastra?

Está viendo a su padre en su rol de padre

Desde muy pequeñita, mi hijastra solo ha recibido información negativa de su padre. SMQSY ha ido poco a poco deshumanizando su figura, hasta tal punto que le enseñó a dibujarlo como un monstruo (esto os lo contaré algún día).

Sin embargo, con la llegada de su hermano, ha podido ver poco a poco cómo se comporta su padre con un bebé. Ha visto que lo cuida, que no le pega, que no le tira platos a la cabeza, que no le hace sangre… Está, en definitiva, viendo por sí misma cómo es su padre en esa faceta.

Ve cómo su hermano adora a su padre

También está viendo cómo el peque siente absoluta devoción por su padre. Le abraza, juega con él, le gasta bromas… Ve, en definitiva, que es libre de querer a su padre y que lo quiere sin ningún problema. Eso la anima, no sé si a imitarlo, pero si a derribar barreras y relajarse.

Yo fomento la relación padre-hijo

Al contrario de lo que hace su madre, yo fomento la buena relación padre-hijo. Le digo cosas bonitas a nuestro hijo de su padre; propongo juegos; si le hace algo feo a su padre (porque ahora da tortas como panes), le afeo el gesto; le recuerdo constantemente lo bueno que es su padre…

Les recuerdo cuánto les quiere

Aprovecho cualquier ocasión para recordarle cuánto les quiere A LOS DOS y, lo más importante, que les quiere igual. Sin distinciones. Y le sugiero que, igual que ella ve que quiere al peque, también la quiere a ella, desde siempre y desde hace mucho más tiempo.

Empieza a verbalizar sus sentimientos

Y, sin lugar a dudas, a lo que más le está ayudando es a verbalizar sus sentimientos y sus emociones. Está enloquecida con su hermano y él con ella. La quiere con locura y ella está empezando a transmitir lo bien que se siente cuando la quieren (algo que hasta ahora no habíamos conseguido porque cuando le mostrábamos nuestros sentimientos se encogía. Se ponía rígida y no quería oír ni ver ni saber). Pero el otro día su hermano le dio un abrazo y me dijo:

Ay, es que no te puedes imaginar lo que se siente cuando tu hermano pequeño te da un abrazo

Os parecerá una tontería, pero que diga esto ha sido un logro brutal. Brutal.

Así que sí, la llegada del peque ha sido un regalo para todos y, aunque nos trae de cabeza porque es un terremoto, está siendo vital para empezar a remover los sentimientos de mi hijastra y empezar a poner las cosas en su sitio.

Es un grano de arena en una montaña, pero ya es un grano.