Las madrastras tenemos muchas pesadillas. Esta noche he tenido una muy tragicómica que muestra el surrealismo en el que nos movemos últimamente. Cuando he sido consciente del sueño me he reído tanto que he decidido contarlo porque da una idea de a dónde hemos llegado.

Estábamos mi chico y yo en casa y suena el telefonillo.

Pi, Pi, Pi…

Me acerco. Miro.

-¡La poli!

Temiendo que #SuMadreQueSoyYo hubiera acudido a comisaría por haberse sentido ninguneada, vejada o maltratada tras decirle que no íbamos a ponerle a la niña la camiseta interior de manga larga en julio, me dispongo a preparar un cocido para que se vaya al calabozo con el estómago lleno.

Estábamos en viernes y eso me hacía pensar que pasaría dos noches. Al mismo tiempo, mi chico buscaba la tarjeta VIP de la comisaría, ya que por X detenciones te ponían un sofá en el calabozo y estábamos a punto de conseguirlo.

Bien, en esas estábamos cuando abrimos a la poli y descubrimos que no, que no es una denuncia. Traen una notificación en la que nos informan que #SuMadreQueSoyYo ha decidido hacer obras en nuestra casa.

 

-¿¿Perdón??
-Sí. Es una solicitud aprobada por los Servicios Sociales, el Colegio de la niña… y Susana Díaz.
-¿Cómo que Susana Díaz?
-Sí, la Junta de Andalucía aprueba las obras en su casa por ser parte de una iniciativa de madres divorciadas emprendedoras.
-Oiga, mire usted, eso no tiene sentido. ¡Quiero denunciar! -dice mi chico.
-Si usted denuncia, su exmujer puede decir que esto lo está haciendo usted y tendremos que detenerle por VG.
-Oye, di que no, que no tengo hecho el cocido todavía y no te puedes ir así – le aconsejo porque al calabozo hay que irse bien comido.

 

La poli se va y nos vamos a casa de nuestra abogada. Era de noche. La despertamos.

 

-Perdona que te despertemos, Rosa, pero es que #SuMadreQueSoyYo quiere hacer obras en nuestra casa
-Eso no lo puede hacer -dice
-Pero lo recomiendan los servicios sociales y lo apoya Susana Díaz -decimos
-Eso no tiene sentido. Ella no es andaluza. -dice
-¿Y eso qué más da! ¡No puede hacerlo! -decimos
-Sí, puede sentirse identificada con el sentimiento de la madre y apoyarlo en nombre de la Junta. -dice
-¡Pues empiezo yo obras en su casa y que me apoye! -digo
-No, porque tú no eres madre -me dice mi chico
-¡Mierda!

 

No teníamos escapatoria… Revisamos la documentación y vemos que no solo lo firma Susana Díaz, sino también Pedro Sánchez. Sabemos que el documento no está falsificado porque pone todos los imperativos con “R”. Efectivamente, es Pedro. Entramos en casa de nuestra abogada y nos prepara un café.

Mientras nos prepara el café aparece una señora que dice ser hermana de nuestra abogada. La saludamos amables. Enseguida empiezo a ver cosas extrañas. Pasado un rato le digo a mi chico:

-Esta es una impostora -digo
-¿Quién? ¿Rosa? -dice
-¡No! La hermana. No es su hermana. ¿No te das cuenta que desaparece cuando Rosa viene? -digo
-¡No digas bobadas, anda! -dice
-¡Que sí! Que eso es lo que pasaba en El Sexto Sentido. -digo

 

Mientras tomábamos el café envueltos en una manta (como si nos hubiese pillado una tormenta en plena montaña y hubiésemos encontrado un refugio), me percato de que el pelo de la supuesta hermana es como el de #SuMadreQueSoyYo.

 

-Es ella -digo
-¿Quién? -dice
-El Bichaco.
-¡No digas tonterías!
-Sí… haz la prueba.
-“Anoche le dimos a la niña brócoli para cenar” -dice haciéndome un guiño porque había comido tortilla francesa.

 

En ese momento, llaman al timbre. Abrimos. Es una pediatra con un informe que reza:

“Madre divorciada acude a consulta: tras pasar la noche con el padre la madre refiere que la niña ha sufrido: vómitos, urticaria, pelo verde, pupilas abrocolidadas… Actualmente asintomática. Descripción compatible con comer brócoli”.

 

-¿Ves? ¡Es ella! -le digo asustada

 

La he enganchado del pelo muy violentamente, sin compasión, mientras nuestra abogada llamaba a mi suegro, que venía con una furgoneta (no sé si para sacarnos de ahí o para llevarse a #SuMadreQueSoyYo a un rincón los Urales y salir corriendo). El caso es que ya no recuerdo más, pero cuando lo he recordado me ha parecido muy ilustrativo. Así de absurdo es todo.

Creo que la Junta de Andalucía debería plantearse sacar de sus presupuestos una partida para darme una paga por daños y perjuicios. Le voy a escribir contándoselo, a ver qué le parece.

El subconsciente es fascinante.